Un famoso maricón, que tantas veces había dado y otras tantas recibido, un
buen día muere y va al cielo. En presencia de San Pedro, el Santo le dice
paternalmente:
"Querido hijo, para entrar al paraíso deberás responder una pregunta, para
la cual seguramente no estas todavía preparado; en tanto, toma esta pastilla, (le da un comprimido blanco del tamaño de un botoncito) vuelve
a la tierra y tómala con un poco de agua, luego regresa a mi".
El maricón, estupefacto lleva a cabo la orden y después de algunos
segundos va al baño, donde se libera en una terrible y maloliente diarrea de 10
minutos seguidos. Terminada la cagada, se reencuentra blanco y demacrado
frente a San Pedro, que lo mira con ojo clínico, y le dice:
"Aún no te encuentro listo", entonces le da una pastilla de mayor tamaño y lo invita
a comportarse como la vez anterior. Esta vez el efecto de la pastilla es de
terror, el maricón caga durante 3 horas. Luego casi desmayado se encuentra
delante del Santo, que después de un atento examen, le dice:
"Todavía no estas listo" y le da otra pastilla, pero ahora de la dimensión
de una nuez.
El efecto es terrible, espantoso, bestial... una megacagada de 12 horas
con fisura de ano y hemorroides múltiples. El maricón, ya convertido en una
larva humana, vuelve delante del Santo, quien lo mira y aprueba con la
cabeza: "Sí, ahora seguramente ya estas listo para mi pregunta.......
¿Entendiste para que sirve el culo?..."
4 may 2007
Muy buen chiste...
Publicadas por
Alejote
a la/s
3:47 p. m.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario